PADRE JORGE NARDI: "Palabras de Aliento"
 
Libros

 

Para consultar disponibilidad o adquirir los libros del Padre Jorge Nardi, diríjase a:

Iglesia San José de la Caridad
Alem 1404
CP 2000 - Rosario, Santa Fe, Argentina

También puede adquirirlos en el sitio web de Editorial Guadalupe.

       

AGOTADO.

Diversas circunstancias de la vida van hiriendo nuestro corazón: una ofensa grave, un dolor profundo, las rupturas y fracasos...
Para cicatrizar esas heridas, hacen falta mensajes sanadores que nos devuelvan la fuerza para vivir alegres en la esperanza.
Esos mensajes, que como el agua fresca de un manantial nos hacen revivir, se nos ofrecen en estas páginas que hoy ponemos entre tus manos.

AGOTADO.

Aliviar al fatigado, al que se siente abatido, con palabras de aliento, es una de las expresiones de la caridad pastoral.
Cuando nos toca acompañar a un enfermo, en el hospital o en casa, y nos sentimos sin fuerzas; cuando hemos sufrido alguna pérdida grande en nuestras vidas o pasamos por otras situaciones críticas, necesitamos que alguien nos ofrezca una palabra que nos sostenga y nos ayude a seguir el camino de la vida.
Esa es la finalidad de este puñado de palabras de aliento.

Desde nuestro bautismo somos discípulos y misioneros de Jesucristo. Pero el camino de la vida suele ser largo y a veces difícil; por eso necesitamos un mapa que nos vaya guiando y el ejemplo de los otros que nos dé ánimo para seguir delante. "Este libro valió la pena si por lo menos un caminante, al leerlo, se sintió reconfortado en su marcha".

Historias que estimulan la madurez y alientan la transformación personal durante toda la vida en el seguimiento de Jesús y de su Palabra.

       

 

Una nueva serie de anécdotas y reflexiones del Padre Nardi en torno a la fe, a las sorpresas, desconciertos, desafíos, dilemas, vaivenes, cansancios, retrocesos y epifanías que su camino conlleva.
Dirigida a todos cuantos en su corazón rezan: "Creo, Señor, pero aumenta mi fe" y a quienes aún no han bajado los brazos.
El padre Jorge Nardi convoca a alimentarnos con el Pan de Vida y a realizar obras que nos permitan vivir la comunión fraterna, construyendo un mundo más unido que comienza en lo pequeño de cada jornada.